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Arañas de mar (picnogónidos), características y biología

Arañas de mar

Los artrópodos son el grupo animal más diversificado del planeta, incluyendo especies en todos los ecosistemas tanto acuáticos como terrestres. Dentro de estos organismos, podemos encontrar a un grupo muy particular conocido como arañas de mar. Las arañas de mar, como su nombre lo indica, son un conjunto de artrópodos marinos que se agrupan dentro de la Clase Pycnogonida del subfilo Chelicerata.

En este grupo también se incluye las clases bien conocidas y representativas de Arachnida (ácaros, arañas, escorpiones) y Merostomata (cangrejos cacerola). Estos artrópodos tienen un aspecto muy similar al de las arañas, siendo por mucho tiempo debatida su ubicación dentro del subfilo Chelicerata, con base en las similitudes morfológicas con los arácnidos. Las arañas de mar incluyen alrededor de 1200 especies en todo el mundo, pudiendo registrarse desde zonas costeras e intermareales hasta las grandes profundidades abisales, superiores a los 7000 metros.

Son animales bentónicos, por lo que siempre están asociados a ecosistemas en el fondo marino. Las arañas de mar son un grupo anatómicamente muy extraño, siendo muy difícil de establecer las relaciones de parentesco existentes con otros grupos de quelicerados actuales. La mayoría de las especies son translúcidas o ligeramente pardas o amarillentas. En muchos casos el color que muestran es del contenido intestinal. A pesar de esto, algunas especies muestran una coloración rojiza o naranja muy llamativas.

Las arañas de mar son animales de movimiento lento, por lo que se alimentan principalmente de animales sésiles o de poco movimiento. Pocos son los registros que existen sobre los depredadores naturales que tienen las arañas de mar, es posible que su exosqueleto quitinizado y su bajo contenido de musculatura no ofrezcan un gran atractivo como fuentes de alimento frecuente.

Características morfológicas de las arañas de mar

Las arañas de mar son animales quelicerados marinos que cuentan con un prosoma y un opistosoma muy reducido, en comparación con el resto de los integrantes del subfilo. El opistosoma se ha reducido a una pequeña protuberancia que no tiene segmentación y en cuyo extremo se encuentra el ano. La boca se encuentra en el extremo de un órgano conocido como probóscide, la cual puede ser tan o más larga que el prosoma y opistosoma juntos.

La pequeña cabeza consta de cuatro pares de apéndices, un par de quelíceros, un par de palpos y dos pares de patas, de las cuales, el primer par se ha modificado en apéndices para llevar huevos y son llamadas ovígeras. Las ovígeras están particularmente desarrolladas en los machos, que transportan los huevos durante la cría. El resto del prosoma está segmentado en tres segmentos, cada uno un par de apéndices locomotores.

Generalmente, las arañas de mar constan de cuatro pares de patas, de forma similar a los arácnidos, pero existen especies que tienen uno o dos segmentos adicionales en el prosoma, los cuales contienen también un par de patas cada uno. Los quelíceros son trisegmentados y son similares a los presentes en otros quelicerados, los pedipalpos son muy parecidos a los presentes en grupos como los arácnidos. Sin embargo, en algunas especies están ausentes y además de estos, el número de segmentos que lo constituyen suele ser muy variable.

De igual modo, los apéndices ovígeros son característicos de cada especie. Las patas marchadoras cuentan con un total de nueve segmentos, en donde el segmento tarsal está dividido en dos y cuentan con un segmento característico de los arácnidos llamado patela. Debido a esto, sus largas patas son muy notorias, lo cual ha ocasionado que se les otorgue el nombre de pantópodos. La mayoría de las especies solo alcanza unos pocos milímetros, pero las especies abisales pueden alcanzar más de 40 cm con las patas extendidas.

Su anatomía interna es muy característica y contrastante, ya que no poseen un aparato excretor ni respiratorio. El aparato circulatorio es poco complejo, una membrana transversal separa el seno pericárdico dorsal, en donde se ubica el corazón del resto del hemocele. La respiración, difusión de gases y excreción ocurre a través de la superficie del cuerpo.

Alimentación de los picnogónidos

Los picnogónidos o arañas de mar son muy comunes entre las colonias de Hidroideos y briozoos. También son frecuentemente observados viviendo sobre bivalvos o dentro de estos. Las arañas de mar se alimentan tomando pequeños trozos de Hidroideos y lo succionan con la boca, para ello hacen uso de los quelíceros, con los cuales cortan o trocean a sus alimentos. La probóscide cuenta con músculos poderosos, cuyos movimientos chupadores pueden fragmentar fácilmente los alimentos blandos de comida a medida que los va ingiriendo. La faringe contiene una serie de cerdas que solo deja pasar los fragmentos más pequeños.

La digestión final y la absorción de nutrientes tienen lugar en el intestino medio. El intestino tiene la particularidad de que se extiende a través de varias ramificaciones hacia las patas, lo cual es único en este grupo de artrópodos. Adicionalmente tienen células de la mucosa intestinal que se encargan de absorber partículas de alimento, para luego desprenderse y moverse libremente en la cavidad del intestino hasta ser captadas por otras células mucosas que absorben el alimento hasta dejarlas vacías y finalmente ser expulsadas a través del ano.

Algunas especies se han observado alimentándose sobre lamelibranquios, gasterópodos, equinodermos y poliquetos, así como de detritos orgánicos y carroña. El contenido del intestino de las arañas de mar muestra con frecuencia que también pueden alimentarse de macroalgas. Los picnogónidos, aunque son preferentemente carnívoros, pueden variar estacionalmente la dieta de acuerdo a la disponibilidad de las mismas.

Reproducción

Las arañas de mar son animales dioicos. Poseen dimorfismo sexual, ya que las hembras tienen los apéndices ovígeros poco desarrollados en comparación con el macho. Las gónadas presentan varias ramificaciones que al igual que el intestino, se extienden hacia las patas desembocando en gonoporos que se encuentran en los segmentos coxales de las mismas. En algunas especies, los machos solo cuentan con gonoporos en el último par de patas.

Sin embargo, es frecuente que la mayoría de las especies, tanto en machos como en las hembras, presenten gonoporos en todas las patas. En las hembras, los huevos se van acumulando en los fémures de los apéndices marchadores. Cuando se reproducen, las hembras colocan los huevos sobre los apéndices ovígeros del macho, el cual vierte sobre estos los espermatozoides para fertilizarlos. En algunas especies, los machos se encargan de recolectar los huevos fertilizados, para agruparlos sobre los ovígeros. Los huevos permanecen adheridos a estas estructuras gracias a un conjunto de cerdas presentes sobre las mismas.

Los huevos pueden desarrollarse por completo cuando son transportados por los ovígeros del macho o este los puede colocar en corales o en colonias de Hidroideos, donde culminan su desarrollo. Esta forma larvaria, llamada protoninfa, a menudo ha sido asociada o comparada con la larva nauplio de algunos grupos de crustáceos, por lo que la ubicación de las arañas de mar aún es controversial.

Con posterioridad a la eclosión, el juvenil puede permanecer con el padre por cierto período de tiempo, adheridos gracias a una mucosidad especial que producen en glándulas quelicerales. También, pueden dispersarse en el fondo marino, viviendo inicialmente como parásitos internos o externos de moluscos como los bivalvos o, en cnidarios hidroideos. Los juveniles únicamente poseen tres pares de apéndices luego de eclosionar. El resto de los apéndices se adquiere en la medida que van creciendo y mudando el exoesqueleto.

Hábitat de las arañas de mar

Las arañas de mar son muy comunes en muchos hábitats marinos. No obstante, en algunos ambientes suelen ser difíciles de visualizar debido a su pequeño tamaño y a lo fácil que se camuflan entres los corales o colonias de Hidroideos donde son muy frecuentes. La mayor diversidad de este grupo se encuentra en los mares tropicales de todo el mundo y ambientes polares. No obstante, estos animales pueden vivir a grandes profundidades, donde son significativamente más grandes que las especies que viven en aguas someras.

La mayoría de las especies son epibentónicas, algunas son intersticiales, otras son batipelágicas y otras especies son comensales o parasitarias asociadas con hospedadores celentéreos, poríferos, moluscos y equinodermos. Muchas especies de picnogónidos son comensales de esponjas, de las cuales pueden beneficiarse por el suministro de agua oxigenada y alimentos proporcionados por las corrientes de agua producidas por la actividad de alimentación de las esponjas.

Sin embargo, en otros casos, las esponjas constituyen el único sustrato duro sobre un fondo arenoso en el que las arañas de mar pueden establecerse. Otras arañas de mar viven sobre estrellas de mar y pepinos de mar, limpiando la superficie oral de estos animales y obteniendo refugio al mismo tiempo. Algunas arañas de mar establecen relaciones parasitarias sobre nudibranquios, en los que insertan su probóscide para absorber los fluidos corporales.

Referencias

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  3. Dietz, L., Dömel, J. S., Leese, F., Lehmann, T., & Melzer, R. R. (2018). Feeding ecology in sea spiders (Arthropoda: Pycnogonida): what do we know?. Frontiers in zoology, 15(1), 1-16.
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